Somos dueños de nuestra atención: podemos libremente elegir hacia donde la dirigimos y allí donde posemos nuestra atención, irán nuestras emociones y nuestra energía. Según elijamos el objeto de nuestra mirada, traeremos equilibrio o desequilibrio a nuestras vidas:
Si elegimos lo desagradable e incómodo para fijarnos en ello, perderemos nuestro equilibrio personal y nos llenaremos […]
