Procesando mi abultada “bandeja de entrada” física, me encuentro un recorte de periódico con el siguiente titular: “Un jefe mediocre puede causar estrés, ataques e hipertensión“. La noticia resume las ideas expuestas por el psicologo norteamericano Kennet Nowack el 24 de abril de 2008 en el Colegio Oficial de Psicólogos de Madrid:
- Los trabajadores con jefes dotados de inteligencia emocional son más efectivos, más productivos y gozan de mejor salud que los que tienen jefes mediocres
- Los jefes mediocres pueden provocar, además de estreés, mayor riesgo de que sus empleados padezcan hipertensión o un infarto
- Los líderes en las empresas y su inteligencia emocional tienen un gran impacto en la productividad y la satisfacción de sus empleados, así como en la retención de estos en la organización
- Los grupos de trabajo mal gestionados son, de media, un 51% menos productivos y un 44% menos rentables que los bien dirigidos
- El estrés se debe de evaluar individualmente: la percepción de las situaciones estresantes es diferente en los individuos
- De los factores que inciden en la capacidad de liderazgo, solo un tercio depende de la genética
- La hormona llamada “oxitocina”, abundante en mujeres con hijos, fomenta la participación, sociabilidad y trabajo en equipo.
Para saber más sobre esta conferencia y Kenneth Nowack: