El segundo capítulo del libro Tráguese ese sapo, de Brian Tracy, que proporciona 21 estrategias muy concretas y prácticas para aumentar la productividad personal, está dedicado a la planificación. Se asombra el autor de que tan poca gente planifique, siendo tan sencillo hacerlo y resultando tan eficaz para aumentar la productividad y el rendimiento. Un dato (no sé hasta que punto contrastado) convence a cualquiera de las bondades de la planificación: cada minuto invertido en planificar, ahorra hasta diez minutos en la ejecución, es decir, que debemos dedicar unos diez o doce minutos al día para planificar, evitando así unos 100 o 120 minutos de tiempo perdido y esfuerzo impreciso cada día.
El modelo de planificación propuesto es fácil de explicar y de aplicar, y se basa en las listas, para empezar desde ya a planificar:
- En un papel, bloc de notas, o documento electronico, elaborar una lista de todo lo que tenemos pendiente de hacer, todos nuestros proyectos importantes para el futuro, este será el listado maestro, y necesitamos poder volver a él para anotar nuevas cosas que vayan surgiendo, e ir tachando las que vayamos rematando. Esta super lista, en la que cabe cualquier cosa que se nos ocurra, alimetará el resto de nuestros listados
- Al final de cada mes, repasaremos nuestro listado maestro, y elaboraremos un listado mensual, en el que figuren aquellas tareas o proyectos que acabaremos en el mes próximo.
- El último día laborable de cada semana, viernes o sábado, debemos preparar nuestro listado semanal, donde planificaremos la semana que va a entrar, según Brian Tracy, este listado semanal está en construcción constante, y debe ser modificado a medida que avanza la semana.
- En el listado diario, que se elabora al final de la jornada de trabajo, se hacen constar todas las actividades concretas que vamos a realizar al día siguiente
Anima mucho realizar todo este proceso, tener nuestra primera lista diaria, e ir tachando taresa en ella (yo lo hago en outlook, usando el tipo de letra para tachar lo que acabo. Cada elemento de la lista que tacho, me proporciona un pequeño impulso para seguir avanzando en la lista.