14/06/2012

Lo que combates te debilita, lo que defiendes te da fuerza

Es fácil caer en la tentación de estar siempre luchando contra lo que consideramos malo, y dedicar energía mental y física a combatir lo que odiamos. Es mejor, no organizarse para el combate, si no trabajar para aquello de lo que estamos a favor.

Dos ejemplos ilustran este pensamiento:

· Hambre o alimentación. Luchar contra el hambre sólo debilita al que la combate y provoca ira y frustración (imaginaros estar revisando datos de niños muertos cada día por falta de alimento). Trabajar para que la población esté bien alimentada da poder a la persona (ahora pensad en cada día

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